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7.8.10

Paralelos.



Pasa el tiempo y puedo ya sentir lo mucho que he crecido durante estos años, y todos mis estados por los que pasé hicieron un viaje que jamás imaginé, en él aprendí que lo improvisto siempre se acecha, que la felicidad y la risa me sorprende en las ventanas por muy mal que me sienta, en la lejanía también está la mano que me sostiene y me acerca. Pensé que esos viejos tiempos ya no volverían a mi porque no existían, pero existe porque dejó de existir, al menos la mitad de él y es maldito el pensarlo porque dejó de existir quien hacia de mi algo bendito, éste y todos mis otros estados. Esas etapas eran el filo de un abismo pero tenia fuerza suficiente para sostener la mirada, tenia existencia y la esencia. Era imprescindible.

 No creo en el tiempo, llevo una fecha tatuada en el reverso, el tiempo continuaba su descurrir y con él, la vida. Era tiempo de volver, aunque sea solo una palabra, unas letras sin sentido, una imagen desenfocada daba igual. Si caes tú caeremos todos... solías repetirlo repetitivamente.

Me quedaba distraida como quien está hasta  últimas hora a la orilla del mar y se queda pensando. Pensando en que tenia razón... era hora de volver. Y cuánto me gustaría, pero a veces pensaba que tal vez seria necesario abrir otra ventana en otro lugar donde me entrara luz a raudales, aire fresco. No imaginabas lo importante que era para mi y el bien que me hacia en un día como estos,  que me arroparas, el tiempo sólo pasaba, todo lo demás, perduraba.

4.7.10

Y flaqueaste así.


Me robaste las palabras de la boca. Estábamos condenados. Era una condena tan dulce que era imposible resistirse ante ella. Y valía la pena morir mil veces y valía la pena desnudarse ofreciendo el corazón y el alma para que los destrozaras cuando ese niño consentido hiciera las maletas dejando a los amantes convertidos en desconocidos.

Siempre estuviste ahí y yo aquí. Separados por algo mas que agua solida, y me imitabas tanto, que ya no sabia si era yo quien te imitaba a ti. Eramos como espejo y reflejo, cuerpo y  sombra. Siempre eramos dos.

Fue la primera vez que amé, y dolió — dolió mas de lo esperado. Y ahora entiendo que no hay responsables en esto, aunque se desee compartir la carga de errores, nunca íbamos a estar los cuatro juntos; tiempo, espacio, tú y yo para conversar como si fuéramos grandes amigos. No tenía sentido, las cosas eran así y no había más.

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