Mientras intentaba salir del mundo de todos escuchando música, mientras caminaba por la acera intentando olvidarme de él... me encontré con ÉL.
— Cuánto tiempo sin verte, cuánto me alegra volver a verte a pesar de que sea culpa mía no verte más a menudo — Comentó
— Mi corazón no está en mis manos, para mi desgracia y mi suerte está en manos de alguien que ahora no me corresponde.
— Esa noche intenté corresponder, aún sabiendo que el amor estaba tan frío como nuestro clima, lo intentamos calentar con los gestos sacados del cariño. Ahora ya vez como nos fue.
— No cierres las manos. No lo dejes aplastar... sólo basta un poco de aliento dulce para revivir lo que alguna vez me enamoró.
