El día estaba hermoso y yo una vez mas lista para combatir contra los duros pensamientos que acechaban mi mente. El tiempo lograba ser a veces un tanto agradable, claro ¿cómo no iba a serlo si pase toda una vida reprimiendolo? así lo logré ver. Aunque poco pueda entender sobre todo aquel hecho que en mi mente perdure otra vez nada podría hacer que me escuchara mucho menos que me salvara de esta soledad que inminentemente no me dejaba. Siempre segura, siempre indiferente hacia personas que veía como "superiores" personas que sin notarlo hacían daño provocando el mas profundo temor de seguir.
Me encontraba debilitada en aquel lugar donde siempre busqué mi mayor placer, me encontraba escuchando como mi entorno reclamaba a gritos LIBERTAD, quizás siempre lo tuve claro pero mi fiel consuelo es el tiempo que jamás me ha abandonado.
